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lunes, 26 de enero de 2026

ASPECTOS GEOGRAFICOS, HISTORICOS Y LINGUISTICOS DE LOS TOPONIMOS GUANAGUANARE Y GUANARE

 ASPECTOS GEOGRAFICOS, HISTORICOS Y LINGUISTICOS DE  LOS TOPONIMOS GUANAGUANARE Y GUANARE

Por FRANCISCO ORTEGA

Herbario Universitario, Programa de Recursos Naturales

Renovables, UNELLEZ-Guanare


.. . pasamos un gran río

llamado wonnabonarj,

donde se nos ahogó un cristiano

PHILIPP VON HUTTEN

12 de septiembre de 1535


INTRODUCCIÓN

Toponimia es voz de origen griego que proviene de topos, lugar, y onima, nombre. Etimológicamente equivale a nombre de lugar. La toponimia es una rama de la Onomástica, la cual se ocupa del estudio integral, en el espacio y el tiempo, de los aspectos geo-históricos y antropolingüísticos, que permitieron y permiten que un nombre de lugar se origine y subsista. Un topónimo, entonces, es la identificación particularizada de un lugar; es el nombre propio con que se conoce a los accidentes topográficos (Salazar-Quijada 1990). Desde este punto de vista, analizaremos la documentación relacionada con las voces Guanaguanare y Guanare, ambas empleadas históricamente como topónimos y los posibles efectos que, derivados de la etimología de esta última, pudieron tener para hacer posible su prevalecencia hasta la fecha actual.

GUANAGUANARE

Es muy probable que la primera referencia escrita que hay de este topónimo se le deba al alemán Philipp von Hutten (1962), quien a diferencia de sus predecesores en la ruta expedicionaria (J. Spira y N. Federman), así tomó nota del nombre del río de marras, como puede apreciarse en el epígrafe. Quizá esto se debió al desafortunado hecho de haber perdido a uno de sus hombres en las aguas del que para el año 1535 era un caudaloso río. Si bien Hutten escribe Wonnabonarj en vez de Guanaguanare, esto se puede atribuir a sus medianos conocimientos del español o quizá también a su incapacidad de transcribir en letras el vocablo oído de los indígenas: De igual manera en el texto aparece \Varickissometho o V arkostuneto en vez de Barquisimeto y Apory en vez de Apure. A mediados del año 1589 arribó a las costas de Venezuela, proveniente de Santo Domingo, don Diego de Osorio, con el nombramiento de Gobernador de Venezuela. Tomando en cuenta el grave estado de desorganización en que encontró a la provincia, durante los primeros dos años de su mandato el gobernador Osorio dedicó sus esfuerzos a restablecer el orden político y social. Sus reconocidas dotes de militar y estratega lo llevaron a considerar la posibilidad de poblar los vastos territorios llaneros situados al sur de El Tocuyo y hasta los límites con la Nueva Granada. De esa manera, decidió fundar dos ciudades en aquellas latitudes. Para llevar a cabo su propósito, eligió a Juan Fernández de León, ciudadano de origen portugués y que a la sazón contaba con una larga y brillante hoja de servicios a la corona española. Entre los cargos que había desempeñado se destacan los de Escribano Público (de Gobernación y Cabildo), Juez de Comisión, Alcalde de Caraballeda, Procurador General de Santiago de León y Regidor del Cabildo de la Ciudad. Evidentemente, fue una decisión acertada, y de esta manera decidió llamarlo y comisionado para llevar a cabo la empresa proyectada. Con fecha 17 de mayo de 1591, le extendió el nombramiento de "Capitán de las dichas provincias de Guanaguanare, Cerrillos y sus comarcas, para que en las partes y lugares de las que os pareciere, podáis poblar una o dos ciudades". (Hno. Nectario María, 1971). Como se desprende de este documento de extraordinario valor histórico y documental, antes de esta fecha existía un territorio en la Gobernación de Venezuela que, aunque no poblado oficialmente, era conocido como "provincia de Guanaguanare ''. Luego de elegir un sitio propicio para establecer una población, Fernández de León "en nombre de la Católica Real Majestad del Rey don Felipe Nuestro Señor, segundo de este nombre, fundaba y fundó y poblaba y pobló, en esta dicha provincia, riveras del Guanaguanare, la ciudad del Espíritu Santo del Valle de San Juan". Este fragmento del acta de la fundación de "la puebla del Espíritu Santo", como reza textualmente el documento, sugiere que la ciudad fundada no llevó el nombre de Guanaguanare, y que ya era conocida una provincia con el nombre de Guanaguanare, el cual compartía con el río vecino. Según Alvarado (1953), Guanaguanare es voz tamanaca, uanauanári o wanawanare* con la que se nombra a una especie de gaviota del Orinoco. Agagliate (1992) coincide con dicha etimología, pero asevera que es voz de la lengua arahuaca del Alto Orinoco. Esta especie (Phaetusa simplex) es también conocida como "Guanaguanare fluvial" (Phelps & Meyer 1979) y se ha reportado desde la desembocadura de los grandes ríos, partes medias y altas (Orinoco, Apure y Meta), hasta la Laguna Grande, en el Páramo de Mucubají. Los guanaguanares propiamente dichos pertenecen al género Larus y son, por lo general, aves migratorias. Habitan en las costas y la especie común en Venezuela es Larus atricilla. De ser cierta la existencia de este topónimo antiguo, evidentemente que con él se alude a la presencia, en ese accidente geográfico, de las "gaviotas o guanaguanares fluviales" antes mencionadas. Esta hipótesis ha sido discutida, de manera extensa, por Agagliate ( 1992), quien además sugiere que la geminación wana-wana haya sido en sus orígenes una expresión onomatopéyica. GUANARE Guanaguanare fue el nombre que tuvo la ciudad de Guanare hasta el año 1732. A pesar de tener un origen aparentemente claro, este topónimo no perduró hasta nuestros días. Según Alvarado (1953), a partir del año siguiente, 1733, aparece en los libros parroquiales la forma abreviada Guanare, que en definitiva es la que ha perdurado. Sin embargo, ya para el año 1723, Oviedo y Baños ( 1967) hace referencia a nuestra ciudad, situada "a orillas del río Guanare, de quien ha tomado el nombre para ser comúnmente conocida". Aunque no se pretende descartar el hecho de que Guanare sea el producto de la simplificación del nombre inicial más largo, tal como lo plantea Agagliate ( 1992), cabe la duda de que esto sea así, ya que no existen ni antecedentes ni procesos similares en topónimos simples venezolanos. No obstante, en la documentación toponímica histórica (véase una amplia documentación en Salazar-Quijada 1983) , abundan los casos de mutaciones simplificadoras en los nombres compuestos. Esta variación toponímica obliga a formularse algunos interrogantes: ¿Existió en la antigüedad una población tan grande de guanaguanares, que generó el topónimo en cuestión? ¿Qué pobladores de la región emplearon originalmente ese topónimo y cuál era su filiación lingüística? Lo poco común de los cambios toponímicos hechos de esta manera, y la imprecisión en la fecha del cambio, obligan a hacerse la siguiente pregunta: ¿hubo otro motivo de mayor peso que el simple deseo de abreviar el nombre de Guanaguanare? Finalmente, ¿es la palabra Guanare una simple abreviación, o tiene ella alguna etimología que haya justificado su uso continuado hasta hoy? Trataremos, entonces, de dar respuesta a esos interrogantes. Existe en la parte media del Brazo Casiquiare una localidad conocida con el nombre de Guanare, la cual se caracteriza por sus afloramientos rocosos. Según Agagliate (1992), también existen localidades homónimas en Anzoátegui, Lara, Falcón. Además, ríos en Táchira y Bolívar e islas en la parte media del río Orinoco y en el Atabapo inferior. De tal manera que la palabra Guanare existe como tal y casualmente en forma de otros topónimos.

Por otra parte, en la mitología de los maquiritare ( Ye'kuana), Guanare es el espíritu, con su cuerpo hecho de humo y su sombra del aliento de los dioses que lo formaron: Yarenguana, Guareyumana y Yareyú, durmiendo a la orilla del río Cunucunuma, soñó con una raza de hombres. Al despertar fue tomando puñados de tierra, los fue amasando y creó uno a uno a los indios de la tribu (Cora 1972).


Los indios Goahibos, que alguna vez poblaron las regiones comprendidas entre los ríos Meta y Vichada, y en los límites con Colombia, utilizaban la palabra Guanare para nombrar a cierto cristal de roca (Alvarado 1945).


El atributo especial del piache Goahibo (Guahibo) es adivinar quién ha sido el causante de la muerte de un indio. Este ritual incluye, entre otras cosas, el uso de ornamentos sagrados, una maraca emplumada y su talismán, conocido como Guanare ( Salas 1971) .

Es muy probable que la voz Guanare, como topónimo, sea originaria del lenguaje warao, uno de los más antiguos del continente. En él concurren muchas palabras de origen caribe, arawacas y elementos de origen chibcha (véase una amplia discusión sobre su filiación en Dieter 1988). Estos grupos tuvieron una influencia marcada en la población prehispánica de nuestra área de estudio, de acuerdo a las hipótesis de Salazar-Quijada y Dupouy (Salazar-Quijada 1978). Un análisis de la etimología de algunos topónimos de la zona occidental y central del país demuestran una fuerte influencia del lenguaje warao (Delascio 1985). Veamos, por ejemplo, Guasare: gua, embarcación y sare, solo, soltero (Embarcación sola); Guaira: gua embarcación e ira, grande (Embarcación grande), y cerca de nosotros tenemos a Acarigua: akari, algo partido, dividido, mitad y gua, embarcación (extremo o mitad de embarcación) y, finalmente, Guanarí (-a, -ae, -nu), significa embarcación naufragada ( Guajibaka guanariae = La curiara ha zozobrado). De acuerdo a Barral (1957) y Vaquero (1965) , algunas veces este vocablo es usado como transitivo, la mismo que I-Guanarí: echar a pique o hacer naufragar una embarcación (guajibaka iguanariae) .

Al considerar la presencia de voces del lenguaje Guarao en la toponimia vecina a nuestro problema de estudio, y al encontrarle un sentido contingente (sensu Salazar-Quijada 1978) a la palabra Guanare, debe considerarse también la posibilidad que de allí provenga el nombre de nuestro río. Sin embargo, queda por dilucidar el porqué de la voz Guanaguanare.

En Guarao no existe la palabra Guanaguanare (Barral 1957, 1979), sino ·que para nombrar a las gaviotas, tal como se ha sugerido anteriormente que debía ser el origen del topónimo, se emplea la voz nabakabara y eventualmente Guanaguare, como reducción de la original tomada del arahuaco (sensu Agagliate 1992). Aunque no podemos descartar de plano el ornitopónimo, creemos conveniente considerar otra palabra similar que nos ayudaría a sustentar la hipótesis del topónimo contingente.

Tenemos entonces la voz Guanaguaná (-ya, -e, -u) , también del Guarao, que básicamente significa suceder, ocurrir. El ejemplo brindado por Barral (1957) nos permitirá ilustrar el uso de esta palabra. Morajana yata naru-kore, isaka asida guanaguanae, significa: al ir a Morajuana ocurrió una desgracia.

CONCLUSIONES 

El origen y la etimología del topónimo Guanare presenta un complejo e interesante problema de investigación que, tanto por su evolución histórica, como por las múltiples posibilidades de filiación lingüística, está lejos de resolverse. Se ha planteado a consideración, como nuevo punto de vista, que en el paleotopónimo de nuestro río hubo una combinación de voces que recordarían al sitio en donde naufragan embarcaciones o en donde naufragó la embarcación. En dicho paleohidrónimo, entonces debieron estar incluidas ambas palabras: Guanarí y Guanaguanae, hecho que sí apoyaría la hipótesis de la reducción. Las diversas posibilidades etimológicas planteadas en la literatura, e inclusive la que aquí se propone, sugieren que la persistencia en el tiempo de los topónimos en cuestión es el resultado de homónimos con vigencia semántica para diferentes culturas precolombinas. Se hace necesario que ésta y otras posibilidades planteadas por diferentes autores sean revisadas con ayuda de estudios arqueológicos y etno-históricos adicionales. 

Colofón 

En el año de 1547, Alonso Pérez de Tolosa salió del Tocuyo a descubrir las sierras nevadas. En ruta hacia el sur, al atravesar la serranía, salió al río Guanaguanare, "que por aquella parte corre con el nombre de Zazaribacoa" (Oviedo y Baños 1967). Según Agagliate (1992), este nombre en realidad sería el de un lugar a sus orillas y es un evidente topónimo caquetío. En una relación enviada al Señor Gobernador y Capitán General Solano, fechada el 30 de enero de 1768, hace referencia, entre las muchas plantas citadas, a una fruta conocida como Guanarígied, que producen los cardones. La planta y su fruto son también conocidos como Guanarijí, Pilosocereus lanuginosus (L.) Byles & Rowley (Cactaceae). Esta planta es común en Curazao y otras islas adyacentes; en Venezuela, en las regiones secas de Lara y costa occidental (Fernández 1979).

AGRADECIMIENTOS 

Deseo expresar mi más sincero agradecimiento a los profesores Críspulo Marrero, Robert Wingfield y Freddy Páez por la consecución de importantes referencias bibliográficas. Al Dr. Pedro J. Urriola por su constante apoyo y estímulo. Al Prof. Renato Agagliate por su gentileza al facilitarnos sus aportes y por la revisión crítica de la versión manuscrita de este trabajo.

* Con la venia de los lingüistas, mantendremos la sílaba gua en sustitución del fonema indígena wa para facilitar la discusión del problema.

REFERENCIAS 

AGAGLIATE, R. 1992. El rio que tenía a/,as. u.e.V., Dirección de Cultura, Caracas, 115 pp.

 ALVARADO, L. 1945. Datos etnográficos de Venezuela. Ed. Ministerio de Educación Nacional, Caracas, 412 pp. 

ALVARADO, L. 1953. Glosario de voces indigenas de Venezuela. Ministerio de Educación, Caracas, 422 pp. 

BARRAL, B. DE. 1957. Diccionario Guarao-Español-Guarao. Soc. Cienci. Nat. La Salle, Monograf. 3, 275 pp. 

BARRAL, B. DE. 1979. Diccionario Castellano-Guarao. Caracas, 230 pp. CoRA, M. M. 1972. Kuai-mare, mitos aborígenes de Venezuela. Monte Avila Eds., 293 pp. 

DELASCIO, F. 1985. Aspectos biológicos del delta del Orinoco. INPARQUES, Caracas, 63 pp. 

DIETER, H. 1988. Los Warao. En: W. Ú>PENS (Ed.): Los aborigenes de Venezuela. Fundación La Salle, Monografía, N~ 35: 585-689. 

FERNÁNDEZ B., A. 1979. Manual para el reconocimiento de las c11etáceas de Venezuela. Soc. Coservacionista Aragua, Bol. Tec. N~ 12, 143 pp. 

HuTTEN VON, F. 1962. Diario y cartas de Felipe de Hutten. En: J. GABALDÓN MÁRQUEZ (Compilador): Descubrimiento y conquista de Venezuela. Acad. Nac. Hist., 55, 2(5): 342-402. (Originalmente publicado en 1785) . 

NECTARIO MARÍA, HNo. 1971. Juan Fernández de León, fundador de Guanare. Escuelas Profesionales. Sdo. Corazón, Madrid, 208 pp. 

PHELPS }R., W. H. y R. MEYER. 1978. Una guia de aves de Venezuela. Gráficas Armitano, Caracas, 489 pp. Ovrnoo y BAÑos, J. 1967. Historia de la conquista y población de la provincia de Venezuela. Ediciones Ariel, Barcelona, España, 667 pp. (Originalmente publicado en 1723). 

SALAS, J. C. 1971. Tierra Firme (Venezuela y Colombia). Estudios sobre etnología e historia. Universidad de Los Andes, Mérida (Originalmente publicado en 1908). 

SALAZAR-QUIJADA, A. 1978. La toponimia en Venezuela. U.C.A.B., Inst. Invest. Históricas, Caracas, 185 pp. 

SALAZAR-QUIJADA, 1983. La toponimia venezolana en las fuentes cartográficas del Archivo Genera/, de Indias. Acad. Nac. Hist. 40, Caracas, 723 pp. 

SALAZAR-QUIJADA, A. 1990.Toponimia del Delta del Orinoco. UCV/Cartografía Nacional/Gobernación T.FD.A., Caracas, 267 pp. 

VAQUERO, A. 1965. Idioma Warao. Ed. Estudios Venezolanos Indígenas, Edit. Sucre, Caracas, 342 pp.  


Referencia bibliografica


Ortega, F. (1993). Aspectos geográficos, históricos y lingüísticos de los topónimos Guanaguanare y Guanare. Boletín de la Academia Nacional de la Historia (Caracas)*76*(304), 103-108. https://biblat.unam.mx/hevila/BoletindelaAcademiaNacionaldelaHistoriaCaracas/1993/vol76/no304/13.pdf



 

jueves, 13 de noviembre de 2025

El topónimo Araure según Renato Agagliate

 

En el libro El río que tenía alas : estudio etimológico del hidrotopónimo Guanare y materiales para la etimología de 300 topónimos centrooccidentales terminados en -re. Universidad Central de Venezuela, 1992.



ARAURE. Portuguesa y Lara. Variantes antiguas del caso portugueseño: Araura (parece errata, pero en Falcón hay una quebrada Araura) y Arore (por monoptongación, en M. Martí). Considérese: arahüré 'sitio donde se puede cultivar a base de estacas, retoños, yemas, etc.)', ara'hüré 'sitio donde se puede estar doblando (una cosa)', araahüré 'sitio donde se elabora algún producto medicinal', ará-ahüré 'sitio donde se puede estar sacando o echando (algún líquido) en vasijas de boca angosta' y araurá (modernamente: raürá) 'anciano; jefe; tío (materno); juez', en guajiro; araháu-li 'garza'; en mandahuaca; aráhuli 'yabirú (Ciconia mycteria: ¿gabán o cigüeña?)', en siusí; aarahuri 'tuyuyú o garza paleta', en carútana; arrau '(tortuga) arrao', en maipure; harore 'corona', en mojo; todas lenguas arahuacas. En cumanagoto, araurik 'neblina'; en yucpa, aráu 'cañaguato (árbol de madera dura)'; y, en otra lengua caribe venezolana, "arabore” 'araguaney'. Para una posible segmentación ara-ure acúdase a la oferta lexicográfica dada en mi trabajo De Abacoa a Zazaribacoa, epígrafe Ada-bacoa (alternancia r/d). Véase además Adaure, Boraurey Baraure. Está en discusión la alonimia de Araure con Baraure y Boraure: es posible que se trate de topónimos vecinos más que de alónimos (Baraure sí podría ser una variante de Boraure o Buraure por asimilación o viceversa). El sufijo caquetío *-ure pudo compartir con el guajiro función tanto locativa como aumentativa. En Guayana hay un río Arauriquén, donde podría postularse la oferta cumanagota + -ken 'desembocadura', si no se trata de un hidrónimo dejado allá por los arahuacos que precedieron a los caribes.


Análisis 


De acuerdo con la investigación etnolingüística de Renato Agagliate presentada en el libro El río que tenía Alas, el topónimo Araure tiene múltiples posibles significados, provenientes de distintas lenguas arahuacas y caribes. A continuación, se clasifican y resumen estas propuestas:

 

 1. Posibles significados a partir de raíces arahuacas generales

Agagliate considera varias formas antiguas del nombre (Araura, Arore) y propone descomponer la palabra en elementos arahuacos, ofreciendo estos significados:

- arahüré: "sitio donde se puede cultivar a base de estacas, retoños, yemas, etc."

- ara'hüré: "sitio donde se puede estar doblando (una cosa)".

- araahüré: "sitio donde se elabora algún producto medicinal".

- ará-ahüré: "sitio donde se puede estar sacando o echando (algún líquido) en vasijas de boca angosta".

 

 2. Posible significado desde la lengua guajira (arahuaca)

- araurá (modernamente raürá): "anciano; jefe; tío (materno); juez".

 

 3. Posibles significados vinculados a la fauna (en lenguas arahuacas)

- araháu-li: "garza" (en mandahuaca).

- aráhuli: "yabirú" (Ciconia mycteria – ¿gabán o cigüeña?) (en siusí).

- aarahuri: "tuyuyú o garza paleta" (en carútana).

- arrau: "(tortuga) arrao" (en maipure).

 

 4. Posible significado desde la lengua mojo (arahuaca)

- harore: "corona".

 

 5. Posibles significados desde lenguas caribes

- araurik: "neblina" (en cumanagoto).

- aráu: "cañaguato (árbol de madera dura)" (en yucpa).

- arabore: "araguaney" (en otra lengua caribe venezolana).

 

 6. Consideraciones morfológicas y comparativas

- Agagliate sugiere una posible segmentación ara-ure, remitiendo a su trabajo De Abacoa a Zazaribacoa (epígrafe Ada-bacoa), donde analiza la alternancia entre r y d en topónimos.

- Propone comparar con otros topónimos venezolanos como Adaure, Boraure y Baraure.

- Plantea que Araure podría estar en relación de alonimia (variantes de un mismo nombre) con Boraure y Baraure, aunque señala que es más probable que sean topónimos vecinos antes que variantes de un mismo nombre (aunque Baraure sí podría ser una variante de Boraure o Buraure).

 7. Función del sufijo -ure

- El sufijo de origen caquetío -ure podría tener tanto función locativa (indicando lugar) como aumentativa.

 8. Hidrónimo relacionado: Arauriquén

- En Guayana existe el río Arauriquén. Para este nombre se postulan dos orígenes:

    1. Una composición con la propuesta cumanagota araurik + -ken (donde -ken significa "desembocadura").

    2. Un hidrónimo dejado por grupos arahuacos que precedieron a los caribes en la región.

 

 Conclusión

Renato Agagliate no se decanta por un único significado, sino que presenta un abanico de posibilidades etimológicas que reflejan la compleja estratificación lingüística de Venezuela. La interpretación dependería de conocer el contexto ecológico, histórico y cultural original del lugar denominado Araure.

  

Referencias


  Agagliate, Renato. El río que tenía alas : estudio etimológico del hidrotopónimo Guanare y materiales para la etimología de 300 topónimos centrooccidentales terminados en -re. Caracas: Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela, 1992. Print.


Origen de los nombres de los municipios del estado Portuguesa

Origen de los nombres de los municipios del estado Portuguesa: que hay detrás de cada nombre


Los nombres de nuestros municipios tienen una profunda relación con los pueblos indígenas, la historia, religión y en especial con la riqueza hídrica, florística y faunística de la región.

Cada nombre representa una anécdota, hecho histórico o accidente geográfico. En nuestro caso son 14 topónimos que vamos a analizar de acuerdo a su origen y significado y clasificación del topónimo. 


🏷️ Clasificación de orígenes de nombres de los municipios de Portuguesa

Municipio

Origen y Significado del Nombre (Actualizado)

Clasificación del Topónimo

Guanare

Proviene del vocablo indígena Guanaguanare, que significa "lugar donde hay gaviotas" (refiriéndose a la gaviota fluvial Phaetusa simplex).

Indígena / Ave

Páez

Homenaje al General José Antonio Páez. Su capital, Acarigua, es Indígena/Río.

Personaje / Histórico

Sucre

Homenaje al Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre. Su capital, Biscucuy, es Indígena/Biológico.

Personaje / Histórico

Esteller

Nombrado en honor al Padre José Cayetano de la Concepción Esteller Sosa, sacerdote. Su capital, Píritu, es Indígena/Geográfico.

Personaje / Religioso

Monseñor José Vicente de Unda

Nombrado en honor al ilustre sacerdote, educador y prócer Monseñor José Vicente de Unda.

Personaje / Religioso

Agua Blanca

Topónimo que hace referencia a las aguas claras del Río Sarare, que atraviesa la zona.

Río / Geográfico

Ospino

El nombre proviene del Río Ospino, un curso de agua importante en la zona.

Río / Geográfico

San Genaro de Boconoíto

Combina el homenaje al santo patrono, San Genaro, con un topónimo que deriva del Río Boconó.

Religioso / Río

Araure

Salazar- Quijada (1994) señala que Araure es voz indígena de origen aruaco que proviene de los vocablos Arau (madera) y Are (curso de agua) lo que podría deducirse que Araure equivaldría a lugar donde abunda el agua y la madera.  Proviene del vocablo indígena Arau o Araura, que se interpreta como "río" o "río de las garzas".

Indígena / Río

Turén

Es voz de origen caribe, con que se denomina a una serpiente no venenosa llamada cazadora (Clelia clelia) que se alimenta de otras serpientes venenosas, de ranas y ratones por lo que es de gran utilidad para agricultores, ganaderos y demás habitantes de la zona (Salazar-Quijada 1994). Indígena: "tierra de palma real" o "lugar de abundancia".

 Deriva de una palabra indígena que significaría "tierra de palma real" o "lugar de abundancia" (cultivos).

Indígena / Geográfico

Guanarito

Diminutivo de Guanare ("pequeño Guanare").

Geográfico / Histórico

Santa Rosalía

Nombrado en honor a Santa Rosalía de Palermo.

Religioso

San Rafael de Onoto

Combina el Arcángel San Rafael con "Onoto", el nombre de un árbol o planta local (Bixa orellana).

Religioso / Botánico

Papelón

Relacionado con la producción y comercio de panela (papelón).

Histórico / Comercial


Esta tabla te permite analizar rápidamente la variedad de influencias: la mayoría de los municipios rinde homenaje a Personajes Históricos y la otra gran parte tiene origen Indígena o relacionado con los Ríos que definen el paisaje llanero.


Clasificación


La diversidad de orígenes de los nombres municipales es un reflejo de la multipluralidad de la población.  

Topónimos conmemorativos: Gran parte de los municipios (Páez, Sucre, Esteller, Monseñor J.V. de Unda) son clasificados como Conmemorativos (funcional) y Modernos (histórico), ya que fueron creados o renombrados en la era republicana para honrar a héroes o figuras ilustres.

Topónimos religiosos: Los nombres iniciados con "San" o "Santa" (Santa Rosalía, San Genaro, San Rafael) son claramente Religiosos (funcional) y generalmente de origen Colonial (histórico).

Topónimos indígenas y descriptivos: Los más antiguos (Guanare, Araure, Turén) son Indígenas (histórico) y a la vez Descriptivos (funcional), pues nombran una característica del entorno (río, fauna o flora).

Análisis 


Al desgranar los nombres de los 14 municipios de Portuguesa, descubrimos que cada topónimo es una cápsula del tiempo. La clasificación geográfica y funcional nos revela que el mapa del estado es, en esencia, un libro de historia y ecología.

Vemos una clara dualidad: por un lado, una profunda raíz indígena y descriptiva en nombres como Guanare ("lugar de gaviotas") y Araure ("río"), donde los primeros habitantes nombraron su entorno basándose en la flora, fauna y los hidrotopónimos que definen el llano (Ospino, Agua Blanca, Guanare). Estos nombres nos anclan a los orígenes ancestrales y la riqueza natural de la región.

Por otro lado, la preponderancia de los topónimos Conmemorativos (Páez, Sucre, Esteller, Monseñor J.V. de Unda) y Religiosos (Santa Rosalía, San Genaro), nos recuerda la influencia de la época colonial y la construcción de la identidad republicana. Portuguesa no solo es la "Capital Agrícola de Venezuela", sino también un territorio que homenajea constantemente a sus héroes de la independencia y a sus figuras de fe.

En definitiva, la toponimia de Portuguesa no es un mero listado, sino la prueba tangible de su identidad mixta: la persistencia del legado indígena entrelazada con el homenaje a los constructores de la nación. Invitamos a todos a mirar el mapa no solo como una guía de carreteras, sino como un pergamino histórico esperando ser descifrado.



domingo, 18 de septiembre de 2022

Montañas del estado Portuguesa

Mayores alturas del estado Portuguesa

Filas, cerros y montañas


El estado Portuguesa presenta alturas que van desde los 55 msnm hasta aproximadamente 2573 msnm en la Fila conocida como El Paramo de los Rosarios, tal como que se explica en
Geografia del Estado Portuguesa

Se usó la cartografía oficial y se comparó con la Misión Topográfica Shuttle Radar (acrónimo en inglés SRTM, de Shuttle Radar Topography Mission). Se evidencian diferencias en algunos sitios pero en otras concuerdan ambos sistemas. Los municipios estan ordenados empeando por el que tiene la mayor altura. Solo se consideran los ocho municipios con orografia. 

Realizaremos una descripción de las mayores alturas de cada municipio:

Municipio Sucre

Guaramacal: Se encuentra en el macizo rocoso de Guaramacal en una pequeña porción que forma parte del estado Portuguesa.  Allí finaliza  la Fila conocida como El Paramo de los Rosarios, con una altitud de 2420 msnm según Cartografía Nacional y 2583 msnm segun la mision SRMT. 

Antes de la organización de los estados por Cartografía Nacional,  Nectario María señalaba que el lindero de Trujillo con Portuguesa pasaba por el Paramo el Rosario a una altura de  3125 msnm, esto solo seria posible si el lindero llegara hasta el sector de páramo hacia el extremo del macizo donde actualmente se encuentran las antenas. 

Allí nace el río Güargüero. 

Cerro El Alto:  2090 y 2033 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro Bravo: 1680 y 1664 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro Las Piñas: 1520 y  1508  msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Fila de la Laura: 1400 y 1364 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro San Cristo: 1040 y 1031 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro Mijagüito: 720 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente. Entre río Guanare y Quebrada Gavilán. 

Cerro Mijagüito: 920 y 941 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro Quebrada Negra: 1000 y 1031 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro La Silleta: 1360 y 1262 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Fila Maporal: 1000 y 1047 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.


Municipio Monseñor José Vicente de Unda

Cerro Altamira: 2120 y 2126 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro Cobalongo: 2120 y 2106 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Fila El Helechal: 1940-1980 msnm

Fila La Raya:     2080-2187 msnm

Alto de Guagó: 1840 1804 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro La Montaña:  1800 y 1787 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro El Zamurito:  1800 y 1820 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro San Rosa: 1720 y 1738 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro Quemado: 1640 y  1632 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.




Fila de Chabasquen: 1400 msnm

Cerro El Remolino:  1560 y 1524 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Cerro Mulato: 1400 y 1390  msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente.

Fila Aldonza: 1325 msnm

Fila El Regalo: 1050-1600 msnm 

Fila Santa Elisa: 1100-1350 msnm


Municipio Guanare


Cerro Marilonza:
2000 y 2010 msnm 
según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente. 

Cerro Papelón: 1920 msnm.  

Fila Aldonza: 1776 msnm

Piedra Hueca: 1757 msnm

Fila San Cristobal: 1550 msnm (El Torito)

Fila Los Pozuelos: 1755-1230 msnm

Cerro Llorón: 1280 msnm según CN y 1353 msnm según SRTM. Mayor altura del caserío San José de la Montaña. 

Fila El Nuezal: 1300 y 1227 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente. 

Cerro El Burro: 1270 msnm.

Cerro Los Apretones: 1000 o 1216 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente. 

Cerro Negro: 1200 msnm. 

Fila San Rafael: 1171 msnm

Cerro El Pulido: 1080 y 1206 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente. 

Fila de Palmasola: Llamado en su cumbre Cerro Palmasola. 1200 o 1068 msnm. 

Fila de Oro: 900 msnm

Cerro Las Minas: 700 msnm

Cerro Pecho Salvaje: 600 msnm. Una singularidad en el relieve que muestra características particulares que merecen un estudio detallado. También llamado las Pitocas. 

Cerro El Portachuelo: 600 msnm. 

Cerro San Pablo: 600 msnm. Esta montaña en sus alrededores tiene emanaciones de aguas termales. Las aguas termales Las Panelas están en la ladera que drena hacia el embalse del Río Tucupido.  

El Amparo: 612 msnm. 

Fila Rica: 900?

Fila Real: 520 msnm ubicada en El Pajón y 1100 msnm ubicada en Suruguapo. 

Cerro Boca de Monte: 530 msnm

Cerro de Paja:  400 msnm. 

Fila de Buenos Aires: 350 msnm

Cerro Vallecito: 313,94 msnm 

Cerro Totumito: 244 msnm

Cerro El Zamuro: 230 msnm

Cerro El Volcán: 258 msnm. 

Cerro La Cruz: 257 msnm

Cerro Pelón: 240 msnm (Parque Recreacional Los Samanes)

Cerrro EL Calvario: 211 msnm (Parque Recreacional Los Samanes)


Municipio Ospino



Montaña de Palmarito: 1715 msnm

Cerro La Mucutia: 1623 msnm (PN El Guache)

Fila de Garabote: 1560 msnm (PN El Guache)

Cerro Santa Ana: 1466 msnm  (PN El Guache)

Cerro Azul: 1424 msnm

Cerro Moroturo: 1365 msnm

Cerro La Mona: 1334 msnm (PN El Guache)

Cerro Mosquitero: 960 msnm

Fila de Cachicamo: 724 msnm

Cerro Cachicamo: 550 msnm

Cerro La Raya:  905 msnm

Cerro Las Virtudes: 777 msnm

Cerro Reventón: 552 msnm

Área de superposición de limites con el estado Lara

Cerro Pelón: 1452 msnm. (PN El Guache)

Fila Los Ranchitos: 1780 msnm

Fila Miracuy: 1840 msnm

Cerro El Pingano: 1874 msnm

Fila Los Gallineros: 1400 msnm

Fila Platanal: 150 msnm

Fila El Frio: 1690 msnm


Municipio San Genaro de Boconoíto

Fila Cerro Negro:  que alcanza su mayor altura 1614 según el SRTM y 1400 msnm según la carta 6143 de Cartografía Nacional. En estas escarpadas laderas tiene sus nacientes el río Tucupido hacia el sur y las nacientes de afluentes  de los ríos Anús y Anús: El río Anús que corre al oeste desemboca en el río Boconó y El río también llamado Anús que desemboca en el río Guanare.     

Fila de Agua Amarilla: 1550 msnm

Cerro Negro: 1200 msnm. 

Cerro La Peña:  1030,14 msnm (Cartografía Nacional) y 1012 según  SRTM 

Fila Las Cachamas: 720 y 689 msnm según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente. 

Monte Negro: 672,63 msnm Este valor en el mapa parece un error de ubicación (362 msnm es el valor señalado por la plataforma SRTM). 


Municipio Araure

Fila de Paujisal: 1391 msnm. Se encuentra en el Parque Nacional Terepaima. 

Cerro El Cerrón: 1338 msnm.

Fila El Flaco:  1300 msnm 

Cerro Negro: 1300 msnm

Cerro El Chivato: 1260 msnm 

Cerro Pelón: 1240 1200 msnm

Fila San José:  1010 msnm

Fila Palma Sola:  889 msnm 

Cerro Palo Gordo:  589 msnm

Cerro El Nazareno: 930 msnm 


Cordillera de la Costa


Municipio San Rafael de Onoto

Cerro Las Tucuraguas: 700 msnm

Cerros del Altar: 587 msnm

Cerro Negro: 628 msnm

Cerro La Lopera:  628 msnm

Cerro Santa Ana:  785,11 y 766 respectivamente según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente. 

Cerro Las Cumbres: 620 msnm

Cerro El Loro: 680 y 708 respectivamente según Cartografía Nacional y la misión SRTM respectivamente. 

Cerro La Vieja: 643 msnm

Cerro Volcan: 538 msnm

Cerro El Morro: 332,41 msnm. (El Encanto)


Municipio Agua Blanca

Cerro El Arroyo: 600 msnm. 

Cerro Guacamaya: 440 msnm

Fila Torrellero: 422 msnm



domingo, 6 de diciembre de 2020

Geografía del estado Portuguesa: Municipio Guanare (Cartografía)

Carlos José Díaz García 

Municipio Guanare


Es el tercer municipio en extensión  del estado luego de Guanarito y Papelón. 


Límites

Norte: Municipios Sucre y  Monseñor José Vicente de Unda (Estado Portuguesa) y Municipio Moran (Estado Lara) 

Sur: Municipios San Genaro de Boconoíto y  Papelón 

Oeste: Municipios Sucre y San Genaro de Boconoíto.  

Este: Municipio Ospino


Superficie: 224.771 ha


Alturas: Cerro Marilonza (2000 msnm),  Cerro Papelón (1920 msnm), Cerro El Burro (1920 msnm), Palmasola (1200 msnm), Fila El Nueza (1200 msnm), Cerro Negro (1000 msnm), Cerro San Pablo (600 msnm), Cerro El Portachuelo (600 msnm).   

Altitud: 110 a 2000 msnm.


viernes, 6 de noviembre de 2020

Calendario Llanero: Octubre

 Se presenta una semblanza del mes de Octubre.

Omar Carrero Araque. (Picas Forestales)


“Octubre es un mes violento, época de tempestades”
Los indígenas Pumé de la Boca del Tronador, en el estado Apure, llaman “Mae Gupene” al mes de Octubre “porque los zamuros se comen los peces que quedan en los charcos que se secan”.
Esta interpretación es un buen indicador de la merma que muestran las lluvias en este mes sin embargo, los aguaceros no se alejan tranquilamente porque su despedida se da entre oscuranas, relámpagos y fuertes truenos.
Son las tormentas octubreras que asustan, más que todo, por sus repetidos centelleos y por sus roncos retumbos. Esta característica se muestra en los cantos populares: “octubre es un mes violento – época de tempestades”.
La bajada de la inundación deja charcos en los que se reproducen libremente miles de insectos chupadores que por sus picadas atormentan, no sólo al hombre sino también a los animales.
Nos referimos a los zancudos puyones, jejenes y tábanos. Los charcos, ahora con aguas calientes y en vías de convertirse en barrizales sirven de “nido” para los elementos patógenos que atacan los cascos del ganado por lo que los productores recomiendan mantener es los Fundos una buena provisión de aceite quemado, gasoil y sulfato de cobre para preparar “el remedio” que se aplica en estos casos.
Cuando se puede, es conveniente sacar el ganado de estos para llevarlos a otros más salubres. La desaparición o “huida” de las garzas de estos charcos es un buen indicativo del momento propicio para sacar el ganado. También lo es la bajada de tono en los “conciertos” que daban los sapos. Es bien sabido que “sapo sin agua no canta”.
En Octubre muchos animales de la fauna sabanera se muestran atareados en el cuido de sus crías. Entre las manadas de Chigüires que “pisan” cerca de caños y lagunas, se confunden y protegen los Chigüiritos. Más celosas y peligrosas se muestran las Babas al cuidar sus nidos o sus crías.
También muestran y cuidan a sus polluelos las Cotaras o Chiricocas. Las Tiganas “sueltan” a sus crías luego de dos meses de intenso cuidado. Así mismo los Alcaravanes andan protegiendo a sus dos pollos con gritos y aleteos, lejos de donde éstos se encuentran, en una estrategia con la que pretender engañar a sus depredadores.
Los Pioníos también se muestran ocupados o en cuidar a sus nidadas o a su gabancitos, según sea el caso. Estos últimos se aguantarán en el nido algo más de dos meses antes de hacer su primer planeo. De los huecos que cubren los barrancas de los ríos y caños, se ven salir las Matracas en busca de “pescaitos” para alimentar a sus crías.
Hacia finales del mes empieza verse el movimiento de los peces preparándose para iniciar el viaje masivo hacia los sitios de reproducción, siempre hacia las cabeceras de los grandes ríos o hacia los desparramaderos. Igualmente las Garzas, Gabanes, Águilas, Gaviotas y Codúas esperan el movimiento masivo de los peces, que el llanero llama Ribazón, para ir detrás de su alimento.
A finales de este mes se observa como los Caporunales comienzan a ponerse amarillentos, mientras que los lirios blancos todavía muestran sus “estrellas blancas y perfumadas”.
En las plantas no se observa mayor cambio pues la mayoría de ellas se mantienen en estado vegetativo sin muestras de floraciones ni fructificaciones. En el noroeste de Guárico influenciado por brisas marinas el Cedro anuncia su floración con el fuerte olor que invade el aire, un olor aliáceo es decir parecido al del Ajo.
En cuanto a las labores del hombre del campo, éstas se restringen a realizar las reparaciones a que haya lugar tanto en los corrales como en caballerizas y casas utilizando horcones, vigas, palmas y bejucos Camirí, cortados en la última menguante.

Se cosecha el maíz de grano seco, es decir el que se usa para hacer harinas porque el maíz tierno para cachapas se recoge en Agosto. El momento de recoger el maíz seco se reconoce porque las plantas muestran signos de decaimiento, con las hojas secas y de color amarillento. También puede observarse como las barbas presentan un color oscuro o ya no están en la mazorca.
En este mes se celebra la festividad de San Rafael, el Santo Patrono de los pescadores.
Varios pueblos del llano llevan el nombre de este Arcángel: San Rafael de Orituco, en el llano colinoso de Guárico; San Rafael de Canaguá, en el llano alto de Barinas, San Rafael de Onoto, en el piedemonte andino-llanero de Portuguesa y San Rafael de Atamaica, en el Bajo Apure.
En este último pueblo nació en el Siglo antepasado el músico Clímaco Herrera creador del aire llanero “San Rafael” sobre el cual se han montado varias letras alusivas al Santo Pescador.
“Trueno abajo – repitió uno de los peones
Se estremecieron los pastos” (Rómulo Gallegos – Cantaclaro)
FUENTES CONSULTADAS
Almanaque Llanero - Historiografias
historiografias.blogspot.com › 2009/10 › almanaque-lla...
Almanaque Llanero. Adolfo Rodríguez. OCTUBRE. De Armas Chitty relata su arribo a Santa María de Ipire
Cigüeña Llanera - Ciconia maguari - Universidad Icesi
www.icesi.edu.co › wiki_aves_colombia › tiki-index
¿Cómo tratar las lesiones de pezuña en ganado bovino ...
www.portalveterinaria.com › articoli › articulos › como...
Guía Eco turística de Miro Posic. Net, revisado en http://www.miropopic.com/ecoturistica/ (enero 2009)
Nicomedes Santa Cruz. Obras Completas II. Investigacion ...
books.google.co.ve › books
Plaz, Jorge en TORREALBA, Antonio José El Diario de un Llanero, Caracas: UCV 1987.
Ramo, Cristina y Ayarzaguena, José. Fauna Llanera: Apuntes sobre su morfología y ecología. Caracas: Cuaderno Lagoven, 1983.
Rodríguez, Adolfo. Historia de la Tierra de Ipire. San Juan de los Morros: Gráficas los Morros, 1998, 94 p
TNC-Alcaldía. Rómulo Gallegos: Municipio Ecológico de los Llanos Venezolanos. 2011
Vanellus chilensis - Biodiversidad región andina central de ...
babel.banrepcultural.org › digital › collection
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“octubre es un mes violento, época de tempestades” fragmento de la canción Almanaque Llanero del compositor apureño Manuel Contreras
Glosario para los Amigos que leen la Página en otras latitudes:
Alcaraván: Ave (Vanellus chilensis)
Baba: Reptil (Caiman crocodilus)
Boca del Tronador: Topónimo en el estado Apure
Caño. Arroyo
Caporunal: Sitio poblado de Caporuno (Thalia geniculata)
Cedro: Árbol de fina madera (Cedrela odorata)
Chigüires: Roedor (Hydrochoerus hydrochaeris) ( “pisan”
Codúa o Cotúa: Aves que se alimentan de peces ( Phalacrocorax brasilianus)
Cotaras o Chiricocas: Aves (Aramides cajanea)
Tiganas: Ave (Eurypyga helias)
Pionío: Gabán Pionío (Mycteria americana)
Desparramaderos:
Gabancitos: Crías del Gabán
Gabán: Ave (Mycteria
Gaviota: Ave que habita en las playas de los ríos (Larus sp.)
Guárico: Estado de Venezuela (Región Los Llanos)
Jején: Insecto pequeño de fuerte picada (Phlebotomus sp.)
Lirio blanco: Lirio Mayero. Planta (Hymenocallis venezuelensis)
Matracas: Ave. Martín Pescador (Megaceryle torquata)
Pumé: Etnia que habita en el sur del estado Apure (Llanos)
Tábanos: Insecto chupador de fuerte picada (Tabanidae)
Zamuros: Aves carroñeras (Coragyps atratus)
Zancudos puyones: Mosquitos grandes cuya picada causa fuerte escozor
Fotografías
1. Tormenta en los llanos. (Alamy Stock Photo)
2. Reparación de Cercas (Núcleo de Producción de Rumiantes UNERG)
3. Pescando en Ribazón en Arauca Colombia. (La Voz del Cianruco)
4. Indígenas Pumé pescando. (Luis "Kicke" Gámez)